Experiencias

Yo no estaba preparada para Valencia (2ª parte)

21 de abril, 2017 por admin

¿Por dónde nos habíamos quedado?, ahhhh!!!! ya me acuerdo, por mi amigo John, el irlandés con falda, llegaron todas las chicas y nos salimos a comernos la noche…. LO QUE PASA EN VALENCIA, «NO» SE QUEDA EN VALENCIA.

Lo primero fue buscar un lugar para cenar, y caminando, caminando, llegamos al mercado central, y vimos un sitio muy cuqui (palabras textuales de Jessi), y allá que entramos….

Un lugar de lo más chic. Nos enteramos después de esperar 45 minutos (demasiado tiempo), que habían abierto hacía 3 días, que no hablaban bien español y que no podríamos comer una pizza hasta por lo menos 2 horas después.

Por cierto, nos cobraron 15 euros por 75 ml de una sangría premium. Lo pongo en tamaño natural para que se vea todo lo que bebimos entre 5 personas.

Tras esto, se nos bajo la moral a los pies, pero nuestros estómagos rugían como leones y era necesario llenar la panza. Como si de un oasis se tratará, al frente aparecieron una luces rojas y blancas con la palabra TELEPIZZA, y nuestros ojillos brillaron como si nos hubiera tocado la lotería.

Pedimos 4 pizzas medianas, nos parecía poco, en 15 minutos estaban en la mesa.

Con la barriga llena, nos fuimos a buscar la juerga… Primera parada: Ver una falla por fin y hacernos fotos como buenas turistas de pueblo.

Y como no parábamos de reír fuimos a refrescarnos. Un mojito delicioso nos hizo sonreír y buscar un lugar para mover las caderas.

Bailar una lambada con Bea, y creer que la has dejado embarazada, o le has roto una costilla, eso, eso no tiene precio.

Bailar haciendo la conga, ver el encuentro de la Virgen y Jesucristo, por parte de dos borrachos, eso se queda en tu retina y no se olvida.

Acabamos a las 03:00 de la mañana reventadas y el Domingo queríamos aprovechar el día.

A las 09:00 en pie, a bajar rápidamente a desayunar y así aprovechar el día. Bea y yo que somos las más perillas, bajamos en pijama, y sin sujetador…….

Y comenzamos la aventura, pasear por las calles de Valencia, para hacer tiempo hasta la mascletá. Y se cruza en nuestro camino el Palacio de Cervelló y no perdimos la oportunidad de ver lo que escondía.

Tras la visita cultural salimos a la calle y casi se nos hizo la hora de ver la mascletá, así que nos encaminamos hacía el Ayuntamiento.

Esperando la mascletá con cervecita se ve mejor.

Ya empezaba a rugir el estómago, así que nos fuimos cerca de la catedral a buscar un sitio dónde comer. Su nombre Creperie Bretonne, un lugar de 10 tenedores.

Comida deliciosa y a los postres no pudimos hacerle foto porque fue más el ansia que querer retratarlo.

Salimos sobre las 17:00 de la tarde y nos dedicamos a callejear por Valencia. Después entramos en una tienda de segunda mano, divina, me compré un turbante de pitonisa y un sombrero para el invierno.

Escuchamos tambores en la calle y preguntamos a un fallero, nos dijo que había un pasacalles sobre patrimonios de la humanidad (fiestas) del mundo y allá que nos fuimos a buscar la juerga.

Se nos hicieron las 20:00, así que corriendo hacia el hotel a recoger al resto de las chicas, esto llega a su fin, y la verdad me da penilla recordar tantos momentos.

Angélica ha conseguido un trabajo en Mallorca, así que ya hemos pensado dónde iremos de fin de curso.

Las demás seguimos esperando nuestra gran oportunidad en el mundo laboral, eso sí es seguro, siempre, siempre, siempre nos quedará Valencia.

Y hasta aquí el post de esta semana, a la próxima más y mejor.

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