Hola de nuevo, sé que hace tiempo que no escribo en el blog, pero es que me faltan horas para poder hacer todo lo que quiero. Ahora mi vida se divide entre mi familia, trabajos pendientes, y muchas ganas de vivir aventuras, por eso me apunté al casting de GH18, porque quiero experimentar cosas nuevas, que me atraigan y hagan de mi vida una existencia más divertida, perooooooooooo… la verdad no fue del todo así.
Os explico: Yo primero llamé al 806 516555, coste de la llamada 5 €, me dieron un código súperlargo y entonces me inscribí online. Dónde rellenas un formulario con tus datos, y contando algunas de tus mierdas. Subes una foto de perfil y otra de cuerpo entero, y un video presentándote y contando porque quieres entrar en GH18. Vamos, yo para dedicarme a la vida ociosa, que es el sueño de todo español.
Después te llega un mail, en el cual te asignan un número de participante y qué quieren conocerte, ¡¡¡¡ A TÍ!!!!! Vamos casi me meo de la emoción. Se lo comenté a mi amiga Bea, que me convenció para ir. Allá que compramos dos billetes de bus y comienza nuestra aventura.
A las 06:30 me levanté, sin dormir en toda la noche, pensando que contar, cómo mostrarme, para que en 5 minutos parezcas la persona más interesante del casting. Me duché, me acicalé bien, y me fui a recoger a mi acompañante, Santa Bea.
Son las 07:45 subimos al bus, me tomé hace 20 minutos una biodramina. Me desperté en Valencia, a eso de las 10:15.
Bajamos del bus, y nos ponemos a buscar la parada del autobús urbano, tela marinera, hay 92 líneas, igualito que en Elche, menos mal que mi ángel de la guarda, Bea, lo tiene todo controlado.
Este bus va para la Malvarosa, y empieza a subir gente de una manera descomunal con sombrillas, carros de bebes, sillas de playa. Y por finnnnnn, llegamos a la parada, allí veo el hotel, ¡¡¡Joder no hay nadie!!!, ¿Qué me habré equivocado? La cola esta al otro lado, y comenzamos a andar, una manzana, dos manzanas, tres manzanas, y al final al lado una peluquería el final.
Felices y contentas nos ponemos a la cola. Pedimos turno a un chico llamado Brian, que lleva un sombrero fedora, monísimo.
Más adelante Vicky y Arón, una parejita muy simpática. Y delante de ellos, Alex, un chaval delgado con ojos azules, de Cuenca, aunque realmente es rumano, y que tiene un hermano gemelo.
Comienza a avanzar la cola, hace una calor insoportable. Bea saca su abanico rosita, tan cuqui como ella. Son las 11:30 y tonta de mí, sólo me que 7 horas y media de plantón.
Volvemos a avanzar, y nos emocionamos. Drags que esperan su turno para entrar, jóvenes, mayores, ninis, chonis, notas, loc@s, un sinfín de personas de todo tipo con una única ilusión hacer un casting.
Una chica de la organización, se acerca a nosotros para explicarnos que es posible que no puedan atender a todos. Decidimos seguir esperando, son la 13:00 del mediodía.
Nos dicen que tenemos que formar dos filas paralelas. Y ahí ya empiezan los conflictos. Gente caradura que intenta colarse, gente sin respeto que empuja e insulta.
Son las 4 de la tarde y el ánimo comienza a decaer, mucha gente abandona la fila, yo me doy de plazo hasta las 6 de la tarde. El comentario general es la mala organización por parte de la productora.
La gente comienza a revolucionarse, como bien apunta este año el logo de GH ¿será una estrategia de publicidad? Se oyen gritos de protesta. La fila vuelve a moverse.
Son las 19:20, comienzan a llegar furgones de la policía nacional, contamos 3, estoy empezando asustarme un poco, la gente está muy cabreada, alterada, y los ánimos se están caldeando.
Son las 19:40, de repente, la gente comienza a gritar, se hace el silencio, una voz bajita entre la muchedumbre nos dice que es de la organización, que el casting cierra sus puertas, entrarán las últimas 5 personas, y los demás nos iremos a nuestras casas, hechos polvo.
De repente, algunos chillan «tongo», la policía empieza a dispersarnos como en una manifestación.
Así que vuelvo a casa, sobre todo decepcionada, pensando en que he perdido 18 horas de mi vida, en un viaje a Valencia, autobús y bus urbano (23,50 €), Burguer King (4 €), y más de 8 horas sin mear.
Yo a mis 41 años, creo que ya ha pasado mi oportunidad, pero quién sabe si el próximo año me vuelve a dar la locura y vuelvo a presentarme…
Muchos besos, amig@s